El padre argentino que denunció a su exesposa recuperó a sus hijos en Brasil y ahora espera regresar a la Argentina con ellos

2026-08-06 07:30:29 - ARGENTINA

Después de más de dos años de disputa judicial, la Justicia brasileña ordenó la restitución a la Argentina de los dos hijos de Herman Krause, luego de que su exesposa se los llevara ilegalmente en octubre de 2024. Los niños quedaron bajo su cuidado y desde entonces viven con él en San Pablo. Sin embargo, el regreso al país todavía no puede concretarse y los tres permanecen en Brasil a la espera de la resolución de un tribunal superior, que no tiene un plazo definido.

La decisión representó un avance clave para el padre argentino, que desde mediados de 2025 había viajado en reiteradas ocasiones a Brasil para denunciar que su exesposa, Juliana Magalhães de Lima, había sacado sin autorización a sus dos hijos de la Argentina. El 15 de julio, durante su último viaje para visitarlos acompañado por una asistente social, fue notificado de la nueva resolución judicial.

"Me entregaron a los chicos en el momento", relató Krause a LA NACION. El fallo ordenó la restitución internacional de los dos niños a la Argentina, país en el que nacieron y tenían si residencia habitual antes del inicio del conflicto. Además, dispuso que permanecieran provisoriamente con su padre mientras continúa la última etapa del proceso judicial.

Tras una larga batalla judicial, un fallo de la Justicia de Brasil determinó que el padre quede a cargo de los niños

La sentencia favorable, sin embargo, no habilitó el regreso inmediato. El propio juez condicionó su ejecución a la intervención del Tribunal Regional Federal de la 3ª Región (TRF-3), que deberá expedirse respecto del recurso presentado contra la decisión.

El abogado de Krause, Marcelo Peña, confirmó a LA NACION que la contraparte apeló la sentencia. Hasta que el tribunal superior no intervenga, los niños deben continuar en Brasil bajo el cuidado de su padre y Krause no puede abandonar el país con ellos.

Este procedimiento responde a una recomendación adoptada por el Consejo de la Justicia Federal de Brasil para los casos de restitución internacional. Se trata justamente de uno de los puntos cuestionados por Krause, quien sostiene que la disposición tiene carácter de recomendación y no de ley. En su caso, sin embargo, el juez incorporó ese criterio a la sentencia.

Los hijos de Krause actualmente tienen 11 y 8 años - Créditos: @Instagram Herman Krause

La principal dificultad es que no existe una fecha cierta para que el TRF-3 se pronuncie. "Hasta el momento no hay plazo, es impreciso, como sucede en los tribunales en la Argentina, que pueden tardar 30, 60 o 90 días, y hay una completa incertidumbre hasta que no resuelva", explicó el abogado Peña.

El letrado transmitió confianza en relación al desenlace del proceso, aunque admitió su preocupación por la demora. "Estamos tranquilos, seguramente le van a confirmar esta custodia, porque ya toda la prueba salió a favor de Herman. Lo que está con incertidumbre es el plazo, porque está retenido allá", agregó.

Mientras espera, Krause debió comenzar una nueva vida con sus hijos en Brasil. Desde el 15 de julio, los tres ya pasaron por dos alojamientos y el hombre contó que actualmente viven en una zona de San Pablo alejada del centro. El padre asegura que los chicos se adaptaron favorablemente al cambio, aunque los primeros días no fueron iguales para ambos.

"El más chiquito se lo tomó bien; al más grande le costó", recordó. Durante esa transición, explicó que contó con la asistencia de una trabajadora social. "Enseguida, en dos días, se fueron calmando y ahora están increíblemente bien", sostuvo.

Herman Krause junto a sus hijos Paco y Mateus en el club de rugby Los Tilos

Otro de los problemas que aparecieron con el paso de los días fue la escolaridad. Las vacaciones de invierno finalizaron en Brasil y el mayor de los niños, que según Krause está especialmente preocupado por sus estudios, no retomó las clases.

La distancia respecto de la institución a la que asistía y, principalmente, la incertidumbre sobre cuánto tiempo seguirán en Brasil, complican la situación. "Encontrar una escuela acá por un mes, por ejemplo, es muy difícil porque no conozco, y está el trauma que les puedo generar a los chicos de tener que mandarlos a otra escuela y después sacarlos para llevarlos a otra en la Argentina", explicó el hombre.

Su intención es instalarse con ellos en la localidad de City Bell, cerca de La Plata, donde vivían en familia hasta que los menores fueron llevados a Brasil por su madre, a través de la frontera en Misiones, sin pasar por Migraciones.

Krause asegura que ya habló con un centro especializado en atención psicológica infantil para que los chicos comiencen un acompañamiento profesional al regresar a la Argentina.

La salida ilegal de la Argentina de Paco y Mateus había disparado una alerta amarilla de Interpol. Sin embargo, esta ya fue desactivada - Créditos: @Interpol Brasil

La espera en Brasil también tiene, según señaló Krause, consecuencias para él y sus hijos. Explicó que para permanecer en ese país está utilizando vacaciones que tenía acumuladas en su trabajo, pero que ese margen se termina a fines de agosto. Si para entonces todavía no consiguió autorización para regresar, advierte que posiblemente deba acudir a una licencia sin goce de sueldo, por lo que la incertidumbre podría también extenderse a la situación económica de los menores.

En este proceso, también se reconfiguró el vínculo de los menores con su madre. Tras quedar bajo el cuidado de Krause, el contacto con ella se interrumpió durante unos días, pero luego se retomó mediante videollamadas. Por el momento, la comunicación se realiza de manera virtual, mientras que las condiciones para eventuales encuentros presenciales todavía son materia de definición de la Justicia.

Por otra parte, Krause mantiene contacto con la Cancillería argentina en busca de una intervención que permita agilizar los tiempos judiciales. Según contó, el organismo realizó en distintas oportunidades consultas ante la autoridad central brasileña, aunque hasta el momento no obtuvieron respuesta.

El padre insiste en que no pretende eludir el procedimiento judicial sino acelerar una definición que considera urgente para poder estabilizar la vida de sus hijos. "Ya gané en la Justicia de la Argentina, ya gané un convenio de La Haya con un juez federal que dijo que los chicos tienen que volver, que la sustracción fue ilegal. Ya no sé qué más hacer", afirmó.

"Estoy acá varado en Brasil con dos nenes que son chiquitos y necesitamos volver", resumió.

LA NACION intentó contactarse con la madre de los niños, o con algún integrante de su actual representación legal, pero no obtuvo respuesta.