Según se informa, la familia Castro, que gobierna Cuba, analiza una sorprendente propuesta para ofrecer a Donald Trump un complejo turístico privado de lujo llamado "Isla Trump".
Esta maniobra se considera un intento desesperado y arriesgado por evitar una inminente intervención militar estadounidense. La propuesta busca capitalizar la conocida afición de Trump por los bienes raíces de lujo y los campos de golf, con la esperanza de que una alianza comercial salve al régimen comunista de un colapso.
El extraordinario plan gira en torno a Cayo Santa María, un idílico destino playero situado en la costa norte de Cuba, según informa el diario estadounidense The Sun.
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Si bien el grupo de Abu Dhabi se puso en contacto con la Organización Trump para obtener los derechos de denominación, los funcionarios de la administración estadounidense sostienen que no se han finalizado negociaciones ni acuerdos directos.
La propuesta del complejo turístico surge en un momento en que la Casa Blanca intensifica la presión geopolítica, lo que suscita temores de la confrontación más dramática entre Washington y La Habana desde la crisis de los misiles de 1962.
El bloqueo naval petrolero liderado por Estados Unidos, iniciado a principios de este año, paralizó por completo los envíos de combustible. Esto sumió a Cuba en apagones, escasez de agua y un colapso casi total de su sector turístico.
En mayo, los fiscales estadounidenses dieron el paso histórico de acusar al expresidente Raúl Castro de asesinato por el derribo de un avión civil en 1996.
El Pentágono ya desplegó importantes recursos navales en el Caribe, incluyendo el grupo de ataque del USS Nimitz y varios destructores de misiles guiados.
Trump insinuó un calendario de operaciones militares, declarando durante las celebraciones del 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos que "Cuba será la siguiente" tras los rápidos cambios de liderazgo en Venezuela e Irán.
Trump afirmó que tendría el "honor de tomar Cuba, de alguna forma", y añadió que "sea que la libere o la tome, creo que puedo hacer con ella lo que quiera".
El secretario de Estado, Marco Rubio, se hizo eco de este sentimiento durante las recientes reuniones del gabinete, advirtiendo que el Estado comunista está "en serios problemas".
En respuesta, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel advirtió a Washington que una invasión desestabilizaría la seguridad regional, y aseguró que el pueblo cubano está preparado para contraatacar si las tropas estadounidenses pisan suelo cubano.
La Casa Blanca no emitió una declaración oficial que aborde la propuesta del complejo turístico de lujo "Isla Trump", pero los funcionarios de la administración han rechazado discretamente cualquier negociación extraoficial con La Habana.