Una inversión extranjera récord apuntala la solvencia de Brasil en la recta final de 2026

2026-10-13 14:44:30 - MUNDO

São Paulo, 13 oct (EFE).- La economía brasileña afronta la recta final de 2026 con perspectivas positivas para su solvencia externa, respaldadas por un sólido flujo de inversión extranjera directa que alcanzó los 86.600 millones de dólares en los doce meses cerrados en agosto, con un incremento del 9,2 % interanual y un récord para el país, según cifras del Banco Central.

El año pasado, Brasil fue el tercer mayor destino de inversiones extranjeras del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China, según cálculos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Las entradas de capital en Brasil, destino del 43 % del total del flujo de inversiones de América Latina, se están apoyando principalmente en el impulso de la inversión en energías renovables, minería, centros de datos, farmacéutica y el sector maderero, según un reciente informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).

Diversificación, la clave

Una de las claves para explicar las buenas cifras de Brasil es su apertura para todo el mundo, apunta el presidente de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil), Laudemir Müller.

"No queremos recibir inversiones solo de Canadá, de Australia o de Europa, sino de todo el mundo. Por lo tanto, mantenemos una equidistancia diplomática, política y también de comportamiento. No nos peleamos. Hacemos todo lo posible para evitarlo", dice Müller en declaraciones a EFE.

La diversificación de las inversiones, en el caso de Brasil, contempla una doble vertiente, tanto en el origen de los países de las mismas, como en sectores.

La inversión más importante anunciada en el último año en el país fue el centro de datos que está construyendo Bytedance, matriz de Tiktok, en el complejo portuario de Pecém, en Fortaleza, en el noreste del país, con un coste estimado de 40.000 millones de dólares.

Los centros de datos han puesto su mira en Brasil por la ley de incentivos fiscales sancionada el pasado septiembre y por el hecho de que el país cuenta con una matriz eléctrica que llega al 88 % de fuentes renovables, principalmente basada en hidroeléctrica y con el creciente aporte de eólica y solar.

Otros sectores que están atrayendo gran interés de los inversores extranjeros son los minerales críticos y tierras raras, de los que Brasil alberga la segunda mayor reserva del mundo, y también, el sector petrolero, que continúa en expansión.

Un ejemplo reciente es la subasta petrolera realizada en la primera semana de octubre, en la que se adjudicaron derechos de exploración de siete áreas marinas en los ricos yacimientos de la costa del océano Atlántico.

Las petroleras Equinor, de Noruega, y CNOOC, de China, además de varias empresas brasileñas, salieron ganadoras de la subasta y en conjunto tendrán que invertir un mínimo de 160 millones de dólares tan solo en la fase de prospección y exploración de crudo.

Buenas perspectivas futuras

Si se mantiene el ritmo actual de inversiones, Brasil podrá superar las últimas previsiones oficiales para el año, que apuntan una inversión extranjera acumulada de 75.000 millones de dólares al final de este año, y una cifra similar para 2027.

Las previsiones de la consultora privada XP son aún más optimistas, con un cálculo de 85.000 millones de dólares para este año y de 87.600 millones para el año que viene.

El Banco Central, en su último informe de política monetaria, destacó que las entradas netas de la inversión extranjera se han mantenido "sólidas" en los últimos trimestres, apoyadas en la reinversión de los beneficios de las empresas y por el ritmo sostenido de la entrada de capital extranjero en el país.

La situación actual contrasta fuertemente con la del año pasado, cuando la entrada de inversión extranjera no fue suficiente para cubrir las salidas netas de divisas y el abultado déficit en transacciones corrientes, el cual llegó a registrar un pico de 75.000 millones de dólares en los peores momentos de 2025.

En contraste, el nivel actual de inversión directa supera con creces la brecha externa acumulada, que en el primer semestre cerró en 27.000 millones de dólares.

De este modo, la sólida entrada de dólares en la economía real garantiza la solvencia financiera del país y consolida la estabilidad macroeconómica de Brasil de cara al cierre de año.

(c) Agencia EFE

Fuente: google.com